El polvo se lo lleva el viento (convenciones de cómics en México)

En este año que termina (2013) estuve en 3 diferentes convenciones donde participé como expositor en el estado de Morelos y creo prudente hacer unas observaciones al respecto; aunque el título alude al país entero, debo excluir algunos casos de mis observaciones como lo son FestoComic, que me parece es un muy buen e interesante ejemplo de promoción al cómic nacional. También debo excluir algunas ocasionales ediciones de La Mole o la Comicon (versión mexicana) e incluso debo mencionar también que, pese que a mucha gente no congenia con la ideología de Óscar González Loyo, el esfuerzo que él y su estudio KaBoom hacen es notable, pues hay coincidencias en muchos puntos entre quienes desean promover el cómic nacional y ahí está el rollo.

Cosplay

Cosplayer fotografiada en BambooFest en Cuautla, Morelos.

A mediados de año en el Auditorio Teopanzolco tuvo lugar “La Macross”, luego unos dos o tres meses después tuvo lugar la “Expo Magic” en la Alameda de la Solidaridad en Cuernavaca, Morelos. Y por último el pasado fin de semana (23 y 24 de noviembre) tuvo lugar “Bamboo Fest” en la H.H. Cuautla.

Por lo que he platicado con algunos dibujantes expositores creo que los problemas se repiten simple y sencillamente porque quienes organizan estos eventos, aunque les agrada todo esto del cómic, lo suyo no es promover el talento mexicano, sino hacer negocio. Este patrón es fomentado también por la enorme invasión cultural del manga y el anime japoneses por un lado, y por el otro el cómic de súper héroe y el cartoon estadounidenses. Por supuesto no tengo nada en contra del manga o el anime, de hecho me agradan bastante (aunque estoy seguro de que no soy un “otaku” y menos un “mangaka”). El cómic de súper héroes hace mucho lo abandoné por cuestiones ideológicas, y digamos que me es indiferente, y el cartoon aunque aprecio mucho su estilo, me parece que sigue siendo impopular en el medio impreso.

De modo que lo que las nuevas generaciones buscan es el “cosplay“, hobbie que me parece entretenido, artesanal y sano, las figuras de acción de sus súper héroes y personajes del oriente, los actores de doblaje (muy importantes y buenos a nivel Latinoamérica) que dan vida con su voz a dichos personajes, los originales impresos y claro, las copias no autorizadas que son siempre más económicas que las originales de sus videos y películas favoritas de anime. De modo que en este ceviche el cómic mexicano (la vieja guardia del cómic impreso y tradicional) y el nuevo cómic mexicano (webcomic) quedan casi como un aderezo optativo que no sabe bien y que nadie quiere echar en su ceviche.

Pero resulta que ese aderezo es tan rico como el propio ceviche. Hay una enorme gama de talentos (antiguos y nuevos) en el medio del cómic nacional que valdría la pena mirar. El cómic nacional como la animación nacional independiente está demostrando que tiene y tendrá futuro. La cuestión no es nada más que se esté produciendo, sino que se esté consumiendo. Nuestra cultura dicta que es mejor si está en otro idioma, si es de Europa, EE.UU. o Japón. No debería ser así… El asunto es de raíz, completamente cultural, dejando completamente fuera el asunto del nacionalismo y el patriotismo.

Por otro lado y regresando al asunto de las convenciones, al dibujante mexicano lo han dejado relegado a ser un “mal necesario”. Son unos sujetos que nadie conoce, que antes publicaban o que si publican, nadie sabe donde hallarles (¿cómo encontrarlos entre tanto animé?) Y nadie se preocupa por el espacio donde promocionarán su talento (que perdón, vale más que lo que pueda recaudar una convención entera). En un rincón oscuro de pabellones que no son principales y nadie visita, o en las afueras del centro de convenciones, en el inclemente sol, con unas mesitas y sombrillitas, ahí estarán ellos, dispuestos a venderte un dibujo para poder pagar su espacio y su viaje.

Así viene siendo, y así parece que seguirá siendo.

Creo que los dibujantes en México están en donde los organizadores de los eventos consideran que merecen estar, aunque digan que el cómic no existiría si no fuera por nosotros, sí. Y su modo de agradecer que los chavitos de hoy en día estén tan interesados en asistir a un evento donde pagarán por comprar es poner a los que lograron esa hazaña en un rincón, incómodos, en muchas ocasiones sin ofrecerles una atención y cortesía mínimas.

Así que cuando vayas a una convención de cómics, ciencia ficción, anime y fantasía, observa donde están los dibujantes, y eso te dirá qué tanto le importa a los organizadores el promover el cómic en México, o bien, qué tanto les importa vender la mayor cantidad de entradas a su evento.

La pregunta del millón sería ¿y a ti qué tanto te importan los dibujantes nacionales?

Si eres uno de los que desean iniciarse en esto del cómic o la animación, creo que debería importarte mucho. Y si eres un(a) consumidor(a) al que sólo las muñequitas de ojos y senos enormes o los bien dotados súper héroes le atraen, y además llegaste hasta aquí leyendo, probablemente perdiste tu tiempo leyendo el artículo.

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